martes, 4 de julio de 2017

Cataluña y la secesión en Estados Unidos

Uno de los aspectos más terribles del proceso soberanista es la ligereza con la que trata la Constitución. Por supuesto, ni la autodeterminación ni la secesión son posibles en nuestra Ley Fundamental. Frente a esta evidencia, los soberanistas simplemente la ponen de lado, como si no tuviera validez, dando por terminada su vigencia.

Esto refleja una ignorancia tremenda. Las constituciones de los Estados democráticos son algo muy serio. Los argumentos que emplean los soberanistas son torpes: la Constitución de 1978 no fue votada por los más jóvenes – dicen –, fue un pacto tras el franquismo, no refleja la realidad actual. En Alemania, Estados Unidos o Italia, las constituciones tampoco permiten la secesión, y a nadie se le ocurre desahuciarlas con tales argumentos.

Las constituciones democráticas contienen un acuerdo politico de largo alcance traducido en normas fundamentales de convivencia. Ignorarlas supone volver a etapas de caos y enfrentamiento. La Constitución de 1978 ha sido aplicada y desarrollada desde entonces de manera exitosa. Cada elección europea, nacional, y en los distintos territorios ha sido una aceptación de su validez por todos. Ha permitido la descentralización, el progreso del Estado y la sociedad, y nuestra integración en Europa y en la globalización.

En los tres países citados ha habido movimientos independentistas aplacados por sus respectivas constituciones, y nadie pone en juego la validez de esas normas. En Estados Unidos, cuando el Presidente Lincoln fue elegido, seis Estados habían declarado la secesión. En su primer discurso de investidura en 1861, Lincoln dijo: “Plainly the central idea of secession is the essence of anarchy. A majority held in restraint by constitutional checks and limitations, and always changing easily with deliberate changes of popular opinions and sentiments, is the only true sovereign of a free people. Whoever rejects it does of necessity fly to anarchy or to despotism.” Desde el 4 de julio de 1776 hasta esa fecha habían transcurrido solo 85 años, y el territorio había cambiado. A pesar de su juventud, Estados Unidos luchó una guerra civil entre 1861 y 1865 para mantener la unidad del país y evitar la secesión. Recientemente, diversos casos judiciales han demostrado que la Constitución no permite ejercer ni un referéndum ni la libre determinación en Estados federados como Alaska, California o Texas. ¿No saben ver los soberanistas ninguna enseñanza en el caso de Estados Unidos?

En enero de 2017 la Corte Constitucional de Alemania decidió que en el Estado de Baviera no podía realizarse un referéndum de autodeterminación porque la Constitución no lo permite. ¿Es un problema que la Ley Fundamental de Bonn fuese redactada en 1949? Igualmente en Italia el Gobierno y el Tribunal Constitucional han dejado claro que la autodeterminación de Veneto no es posible, según la Constitución. Tras ser independiente, Venecia se unió a Italia en 1866. Existe una importante demanda social en la región de Veneto. ¿Hace todo esto menos válida la actual Constitución de Italia?

Mantener que nuestra Constitución es menos digna de respeto que otras, como hacen los soberanistas catalanes, es una irresponsabilidad. Al hacer esto, ignoran la historia y el derecho, y se ponen fuera de la ley.

1 comentario:

  1. Muy bueno el artículo. Racalco este dato: "Venecia se unió a Italia en 1866. Existe una importante demanda social en la región de Veneto. ¿Hace todo esto menos válida la actual Constitución de Italia?"

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