La remodelacion del Gobierno anunciada hoy por Zapatero demuestra que el sistema no funciona bien. Una sola persona, el Presidente puede nombrar y desnombrar a su antojo a quienes quiera como Ministros. En efecto, segun la Constitucion tiene esa competencia, pero debe ejercerla con base racional. De lo contrario, sera una decision caprichosa con abuso de funcion.Por un lado, las personas elegidas deben tener capacidad. Los comentarios negativos se ciernen sobre la falta de preparacion de Leire Pajin como Ministra de Sanidad, pero la verdad es que situaciones similares han ocurrido en el pasado. Hace falta encontrar las vias para que la inteligencia y el merito tengan que ver con la eleccion de los cargos publicos, empezando por los ministros.
Por otro lado, pasa mas desapercibido el excesivo poder que tiene el Presidente para crear y hacer desaparecer Ministerios. Esto ocurrio en 2008 con la fusion del Ministerio de Medio Ambiente. Aunque la creacion del Ministerio de Igualdad fue muy criticada por su escasez de contenido, la integracion de Medio Ambiente en el ministerio llamado de “los tres medios” fue un mal signo que demostraba lo poco que interesa a Zapatero esta cuestion, cuando se trata de uno de los grandes retos de futuro que afrontan España, Europa y todo el mundo. Ahora ha decidido eliminar Igualdad (existente desde 2008) y Vivienda (desde 2004 cuando lo inaugura Maria Antonia Trujillo) lo que pone en cuestion su necesidad de origen.
El articulo 100 de la Constitucion de 1978 --uno de los mas cortos pues dice simplemente “Los demas miembros del Gobierno seran nombrados y separados por el Rey, a propuesta de su Presidente”-- confiere un poder excesivo al Presidente del Gobierno. En condiciones normales, el ocupante de La Moncloa se encarga de ejercer ese poder con tiento, pero Zapatero ha abusado. Habria que pensar en mecanismos politicos para supervisar la composicion de los Gobiernos, tanto en las personas como en las carteras. Por ejemplo: debatir en el Congreso sobre una propuesta de estructura de los ministerios. Si se discuten el Presupuesto o las leyes, ¿no seria igualmente logico ofrecer al escrutinio politico y publico esa cuestion tan importante? Dejarlo todo en manos de un solo individuo, que puede tener un cuadernito azul donde apunta los nombres o una cierta debilidad por personas sin merito, chirria con una idea de democracia avanzada.