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viernes, 25 de marzo de 2022

Carta a Isabel Díaz Ayuso

Estimada Presidenta de la Comunidad de Madrid,

Sea porque fuera verdad o porque querían encomiar sus méritos, los antiguos griegos pensaban que algunos héroes estaban protegidos por los dioses. Al observar su trayectoria de los últimos años, está claro que, además de sus méritos, las estrellas del cielo están de su parte. Pero los desafíos que aparecen en el horizonte son formidables. Nadie puede asegurar hoy que un líder, por muy bendecido que esté por el saber o la suerte, acierte a manejar las riendas del destino.

La situación en España y en Europa es muy grave. Por este motivo, contemplar el escaño del líder de la oposición vacío en los últimos debates del Congreso produce dolor democrático. Es preciso que el Partido Popular, alternativa de Gobierno, ofrezca una voz informada y potente frente a los problemas que nos acechan. El día de la elección de Alberto Núñez Feijóo como candidato a presidente del partido, usted dijo que debería “unir de izquierda a derecha a los ciudadanos y realizar las reformas que necesita nuestro país”. Tal anhelo de llegar a todo el espectro político inspiró la propuesta que usted presentó a la Comunidad de Madrid, y que recibió un amplio apoyo.

Con esa misma vocación transversal, permita que haga una reflexión sobre el futuro. La izquierda pone normalmente el acento en aumentar el gasto público y para ello sube los impuestos, mientras que la derecha contiene ese gasto y tiende a bajar los impuestos. José María Aznar, por ejemplo, comenzó su etapa con un 42,8% del PIB de gasto público en 1996, y terminó con un 38,8% en 2004, según datos de la OCDE. Esto sucede en condiciones normales. Sin embargo, ahora estamos viviendo una situación de emergencia. Aunque la voluntad del PP sea reducir los impuestos, es muy difícil hacer otro tanto en el plano nacional.

Para mantener el gasto público (pensiones, sueldos de los funcionarios, sanidad, educación, protección social, etc.), los gobiernos tienen dos caminos, como usted bien sabe: recurrir a ingresos fiscales o endeudarse. Como subir los impuestos es impopular, resulta más fácil y rápido usar la vía del déficit y la deuda. Para superar la crisis de 2008, España aumento su deuda del 36% del PIB ese año al 99% en 2018, y este aumento se hizo con Zapatero y con Rajoy. Sin haber superado todavía ese enorme peso de la deuda, la pandemia obligó a acudir de nuevo al préstamo (con ayuda de la Unión Europea) hasta llegar al 122% actual.

Desde un nivel de deuda tan elevado, la UE reclama reducir el déficit. Las autoridades financieras han comenzado a cerrar el grifo de la liquidez y reclaman planes para encauzar la deuda los próximos años. El crecimiento económico es incierto debido a la inflación y a los efectos de la guerra en Ucrania. Al mismo tiempo, la sociedad española se ha acostumbrado a un gasto público abultado y un nivel europeo de bienestar, por lo que acepta mal la subida exagerada de precios, como están demostrando las protestas en la calle de estos días, y sufriría con una nueva recesión.

Ante este panorama, resulta inviable bajar los impuestos, como anuncia el PP, porque son necesarios para mantener un Estado funcional y la paz social, y también para sostener la enorme deuda acumulada. El futuro está lleno de incertidumbres, y hay escenarios sombríos. Podría ocurrir incluso que, a pesar del rechazo social que generan estas medidas, tengamos que reducir el gasto social, los sueldos públicos y las pensiones y, al mismo tiempo, subir los impuestos. Por supuesto, todo esto enfadaría al electorado, y las protestas que vemos ahora podrían multiplicarse. Todos los partidos aspiran a gobernar, pero la etapa que viene puede ser especialmente complicada de gestionar. 

Si el Partido Popular gana las próximas elecciones, tendrá una tarea inmensa por delante. La mejor forma de abordarla consiste en mostrar sentido de Estado y hacer pedagogía ante los ciudadanos. El actual Gobierno ha hecho creer que todos los problemas se arreglan con dinero y ayudas públicas (que no tiene), sin atender a la gestión responsable de los presupuestos y sin explicar que ese dinero viene de un endeudamiento que tendremos que pagar, y que se proyecta sobre las futuras generaciones. El nuevo Gobierno deberá insistir en que los esfuerzos que, sin duda, estaremos obligados a hacer vienen obligados por el dispendio anterior de políticas que ignoraron la sostenibilidad del gasto.  

Con la pedagogía necesaria, el futuro Gobierno tendrá que reclamar el esfuerzo de todos, actores públicos y privados, de las más diversas ideologías, con el enfoque transversal que usted mantiene. Hay grandes reformas pendientes, como la educación, la cohesión territorial, la transformación digital, la innovación, y la defensa del medio ambiente. Necesitamos contar con la iniciativa privada y también con unas cuentas públicas más saneadas. Para ello, recabar ingresos fiscales suficientes no es de izquierdas o de derechas sino simplemente necesario, como muestra la experiencia de los países más avanzados. En España la presión fiscal era del 35,4 en 2019, mientras que se situaba en el 41,6 en la Eurozona, según Eurostat. Hay que recordar que ese mismo índice subió 2,9 durante los mandatos de Aznar y 3,3 en los de Rajoy, que también tuvieron que hacer de la necesidad virtud.

Estoy convencido de que los políticos que sepan decir la verdad y tratar a los electores como adultos tienen las de ganar. Prometer falsos paraísos en un momento tan grave no es creíble y conduce a la frustración. Hay que explicar que la confluencia de circunstancias internacionales adversas y la mala gestión del actual Gobierno ha llevado al país a una situación complicada. No obstante, trabajando juntos, buscando el consenso de derecha a izquierda, es posible hacer una España consciente de las dificultades pero capaz de creer en el futuro. Lo ideal sería explicar todo esto con la ayuda de los dioses del Olimpo, y una gran sonrisa.

Cordialmente, Martín Ortega Carcelén.


jueves, 10 de febrero de 2022

Deuda y descontento social




La situación económica en Europa se está complicando porque, para luchar contra la inflación, el Banco Central Europeo planea cerrar el grifo de la liquidez y comenzar a subir los tipos de interés. Esto puede conducir a ajustes en España, que darían lugar a protestas sociales. El Gobierno de Pedro Sánchez promete subidas de las pensiones y de los sueldos públicos, pero ¿serán posibles en el futuro? Llegado el caso, ¿habrá que reducirlos?

Para financiar el gasto público, los gobiernos disponen de dos opciones: recaudar impuestos o endeudarse. Como subir los impuestos es difícil, porque el votante se molesta, adquirir deuda resulta más cómodo y más rápido. Claro, después hay que pagarla, pero… ¿qué más da? El ciclo político es corto, y en las próximas elecciones el ciudadano estará satisfecho con el gasto público que ha sido posible gracias a la deuda, sin preocuparse por el futuro.

Algunos países europeos han utilizado el instrumento del déficit y la deuda en los últimos 20 años, mientras que otros han sido más frugales. Estos son los principales integrantes de los dos equipos, clasificados según el porcentaje de deuda pública con respecto al PIB (datos Eurostat para 2020).

Más endeudados: GRE 206, ITA 155, POR 135, ESP 120, FRA 115, BEL 112.

Frugales: AUS 83, FIN 69, ALE 68, IRL 58, HOL 54 (fuera del euro, POL 57, SUE 39, CHE 37).

La deuda pública española creció mucho entre 2008 y 2013, se mantuvo estable hasta 2019, y se ha disparado en 2020 y 2021, hasta llegar al 122% del PIB, como se aprecia en este gráfico de EP Data. Entre la Gran Recesión y la pandemia (2014-2019) la deuda osciló entre el 99% y el 97% del PIB sin descender más, porque nuestros gobiernos muestran una gran inclinación a vivir del déficit, que se acumula sobre la deuda.



El endeudamiento de los dos últimos años es muy llamativo porque se añade sobre el contraído para superar la Gran Recesión, ya que desde 2013 no se hizo un esfuerzo consistente para rebajarlo. Muchos economistas afirman que la nueva deuda es necesaria para paliar los efectos de la pandemia, que los intereses están bajos, y que la Unión Europea aguantará el tirón. Pero estas afirmaciones no alteran el hecho de que los porcentajes sobre el PIB son demasiado elevados, y las condiciones señaladas pueden cambiar rápidamente. Por ejemplo, la lucha contra la inflación elevará los tipos. Igualmente, la actitud de Alemania ha comenzado a cambiar.

Estamos viviendo un momento de excepcionalidad, y las excepciones no duran para siempre. Hace solo una década, los europeos introdujimos la regla de oro de la estabilidad financiera, es decir, los gastos de un país no debían ser superiores a sus ingresos de forma permanente. Se aprobó el Pacto Fiscal Europeo de 2 de marzo de 2012 y se reformó la Constitución española para introducir en el artículo 135 dicha regla. En el debate económico actual, diversas voces de países endeudados proponen cambiar los criterios de Maastricht sobre el déficit y la deuda. Es cierto: aquellos límites se han superado en la práctica. Sin embargo, lo que está en juego no son tales parámetros sino la validez del equilibrio presupuestario consagrada en el Pacto Fiscal, que representa una racionalidad económica básica, y que no puede alterarse sine die. Replantear los criterios de Maastricht no permite derogar la regla de oro.

La tolerancia que se ha generado hacia el endeudamiento excesivo hace que no existan planes serios para reducirlo. Más bien al contrario. El Gobierno de Pedro Sánchez promete cualquier cosa y aumenta el gasto público sin atender a su sostenibilidad, mientras los expertos afirman que hacen falta más recursos públicos para las transformaciones digital y ecológica. Mi impresión es que estamos siguiendo la táctica del avestruz ante la enorme masa de deuda acumulada.

El endeudamiento actual tendrá consecuencias sobre los países afectados y sobre el consenso dentro de la UE. Mirando al futuro, España, Italia y los demás con altas deudas se verán obligados en algún momento a reducir el gasto público (limitar pensiones y sueldos de funcionarios, entre otros rubros). Igualmente, será preciso aumentar los impuestos. En esta cuestión, España lleva cierto retraso, como muestra este gráfico de la OCDE con el porcentaje de ingresos fiscales sobre el PIB de los cinco países con más peso en el euro.

 


Todo el mundo está intentando evitar que los ajustes sean tan dolorosos como ocurrió con Grecia durante la Gran Recesión. Pero, sin duda, algún tipo de reducción de gasto público puede ocurrir, y afectará sobre todo a las personas y familias en dificultades. El exceso de liquidez que ha propiciado el BCE ha beneficiado más a los ricos que a los pobres, mientras que la inflación provocada en gran medida por esa liquidez golpea a las economías más débiles y a los jóvenes. Sobre la difícil situación de los jóvenes en España, hay que recordar que la deuda es una solución cortoplacista para resolver los problemas de hoy y sus efectos se hacen sentir en el futuro.

Si se confirma que son precisos ajustes y reducción de gasto, habrá descontento social. Muchos creen que el crecimiento permitirá una reducción gradual de la deuda, pero, cuando llegamos a niveles tan altos, es difícil alcanzar una tasa de crecimiento sostenido que permita disolver la deuda sin recortes.

Ante esta situación probable, es muy importante hacer un ejercicio de pedagogía para explicar que la crisis de la pandemia conlleva un coste económico, aunque sea visible mañana, ejercicio que el Gobierno actual no ha hecho. Las medidas tomadas hasta ahora con ayuda de la Unión Europea han permitido atenuar el impacto de la crisis, pero al precio de endeudarnos hasta más del 120% del PIB.

Si se confirma el cambio de tendencia política en España anunciado por la victoria de Isabel Díaz Ayuso en Madrid, el Partido Popular debería tener en cuenta esta posible complicación. Habría que explicar que las medidas futuras de ajuste, seguramente impuestas desde la Unión Europea, tienen su causa en los excesos del Gobierno actual, los cuales han favorecido a un electorado determinado y, más allá de su retórica triunfalista, no han ayudado a los más necesitados ni a los jóvenes.




miércoles, 11 de julio de 2012

Hacia un nuevo mundo

Aquellos tiempos en que debatiamos sobre estrategia, sobre democracia y derechos humanos, o sobre la globalizacion, ¿lo recuerdan?, han pasado. Ahora el debate internacional es puramente economico. El leit motiv se repite: el mundo emergente crece sin cesar y los paises ricos estan presos en su propia trampa de la deuda. Y las medidas necesarias para el ajuste se acumulan: la UE impone condiciones draconianas a España, debemos subir el IVA y reducir el numero de funcionarios (se crearon la friolera de 440.000 nuevos en los diez ultimos años, recuerda Cospedal), la UE vigilara tanto las cuentas publicas como los bancos. Ademas, nos sigue costando caro emitir deuda publica, al tiempo que Francia se financia gratis, como ya ocurre con Alemania, Austria, Dinamarca, Holanda y Suiza. Unos miembros de la UE que se perciben como debiles deben pagar sus prestamos a unos intereses altos (5% a tres años y 7% a diez años), mientras otros reciben un interes negativo, es decir, ganan dinero al pedirlo prestado … Mmmm, …. ¿alguien piensa que esto es sostenible?

Con toda probabilidad, esas tendencias tan acusadas en Europa y en el plano global va a llevarnos a un mundo peligroso antes de lo previsto. Para hacer un analisis sereno de tantos acontecimientos acumulados, e intentar prever sus consecuencias, debemos sumar los siguientes factores.

1) Los paises ricos, no solamente los europeos sino tambien Estados Unidos y Japon, se han debilitado a si mismos al enredarse en el ovillo de la deuda. Esa madeja afecta tanto al sector publico como al privado, con nudos de los que no puede escaparse facilmente. Los bancos no pueden quebrar como otras empresas, porque afectarian los depositos de parte de los ciudadanos. Los gobiernos no pueden permitir esto porque podria dar lugar a situaciones de panico y enfrentamiento.

2) La dichosa deuda afecta tanto a las potencias del norte de Europa como a las perifericas. Sin embargo, las primeras estan realizando un ejercicio de cinismo importante, aprovechandose de la situacion. Sus bancos estan entrampados con deudas del sur, y su deuda publica tambien es muy alta. En cambio, se financian gratis y se frotan las manos. Los que estan mal estaran cada vez peor, los que estan mejor estaran cada vez mejor.

3) Todo esto significa un deficit de solidaridad dentro de la Union Europea, con consecuencias imprevisibles. Por el momento, España y los demas perifericos aguantan el tipo, porque saben que para mantener la estabilidad y esperar el crecimiento futuro deben contar con el respaldo de Europa. Pero la Union Europea esta tocada seriamente, y no sabemos si superara la travesia del desierto.

4) El estado del bienestar, tal como lo hemos conocido durante los años 1990 y 2000, no es sostenible. Pero no nos engañemos. El problema no es solo el coste de los servicios publicos o la losa de la deuda. La verdadera dificultad es la generacion de riqueza en un sistema de grandes privilegios personales. Mas claramente: los que hacen imposible el estado del bienestar son los chinos y otros trabajadores en los paises emergentes, que estan dispuestos a currar sin descanso por mucho menos dinero de lo que nos cuesta ir al cine. Ni la fabricacion de aparatos electricos, ni los astilleros, ni la mineria pueden mantenerse frente a la fuerte competencia internacional, cada vez mas presente en todos los sectores.

5) Frente a esta situacion de emergencia y de fuerte correctivo economico, la lucha politica interna carece de sentido. Son precisas una concienciacion de todos y una concertacion nacional para apoyar todas las medidas necesarias. El gobierno de Rajoy esta haciendo lo que puede para mantener el rumbo en la tormenta. Es inaceptable escuchar a miembros del gobierno anterior dar lecciones o hacer criticas cuando fue en su epoca cuando se fraguaron estos males.

Nadie tiene una brujula para guiarnos en este nuevo mundo. El estado del bienestar esta en jaque, la Union Europea presenta un futuro muy abierto, las potencias emergentes acumulan crecimiento y poder pero tambien presentan grandes debilidades. Estados Unidos es el unico que parece mantener un rumbo claro. Frente a todas estas incertidumbres, un estudio serio del futuro es mas necesario que nunca. En un mundo nuevo, deberiamos comprender mejor el entorno para definir un nuevo modelo.

martes, 26 de junio de 2012

Declive en el horizonte

Tendremos que acostumbrarnos. Muy rapidamente España paso de ser un pais pobre (en la decada de 1950) a ser muy rico. Mas rapidamente vamos a tener que habituarnos a otro tipo de vida. En lenguaje cotidiano, tendremos menos dinero, menos vacaciones y otros lujos, y mas trabajo. En fin, como nuestros abuelos o bisabuelos. La carga de la deuda es tan insoportable que deberemos pagarla trocito a trocito durante años. Lo que ganemos, sera para la deuda, y si comenzamos a crecer, se lo comera la deuda. El ultimo informe del FMI sobre España propone una subida del IVA, una fuerte bajada del sueldo de los funcionarios, y mas disminucion de los gastos publicos. En fin, el mundo de las maravillas en el que nos gustaba habitar ha sido un espejismo, y ahora hay que diseñar un nuevo modelo de sociedad y de estado.

Para hacer todo eso, la Union Europea no ayuda mucho. Los problemas ya no son europeos sino nacionales, y se designa a quienes, al parecer, han hecho las cosas mal. En estos momentos existe un juego que en ingles se llama finger-pointing, segun el cual se situa a un pais en el disparadero y se le achacan las culpas. El debate actual sobre como debe gestionarse la ayuda a los bancos españoles de hasta 100.000 millones de euros es muy revelador. De ayuda, nada. Mas bien un rescate interesado, un prestamo con interes menor del que se negocia en el mercado financiero, pero que habra que devolver con la garantia del estado español. Merkel no se fia de Rajoy, pero parece que Merkel tampoco se fia de Angela. Nadie se fia de nadie. Con este espiritu, la UE puede terminar por resquebrajarse.

La situacion es tan complicada que las potencias europeas han puesto en marcha, ¡por fin!, un cambio de actitud (como este blog y muchos otros observadores esperabamos). Merkel creia que podria poner diques contra el tsunami financiero pero se equivoco. Hollande ha introducido una nueva dinamica en Europa y, en el G-20, Obama tambien presiono a Merkel para llegar a este nuevo enfoque. Las dos cumbres de los cuatro grandes del Euro antes del Consejo Europeo de finales de junio, han servido para escenificar ese cambio de actitud de Merkel, y una traslacion del acento desde la austeridad hacia el estimulo. Diversos planes que se manejan sobre un reforzamiento institucional de las finanzas europeas suenan a musica celestial. Sin embargo, la cuestion es si esto sera suficiente y si acaso llega a tiempo. El problema subyacente sigue siendo la deuda, y esta losa no puede desaparecer. Como muestra, a lo largo de la pasada semana, la bolsa subio trabajosamente un 2,3% a partir de buenas noticias, pero el lunes 25, en un solo dia, el Ibex 35 cayo un 3,67%, lo que demuestra la fragilidad de la confianza en la recuperacion. Seguramente, la bolsa volvera a subir tras el Consejo Europeo dentro de unos dias y la prima de riesgo de España se moderara, pero nadie sabe la profundidad del valle de este verano.

La crisis de deuda que vivimos desde hace años, las dudas entre los propios miembros de la Union Europea, y las consecuencias politicas internas e internacionales que todo ello puede acarrear son evoluciones del mundo rico. Mientras, los emergentes crecen y crecen ajenos a esos problemas de deuda. Este blog predijo que, si la economia en los paises avanzados mejoraba, con los emergentes en crecimiento constante, se produciria un aumento de la demanda de recursos, un pico de sus precios, lo que llevaria a una nueva recaida, fenomeno que llamabamos hipercrisis. Este escenario no parece el mas probable ahora. El petroleo y otros recursos han moderado sus precios en los ultimos meses. El futuro cambia con el presente. Mas bien, lo que puede ocurrir en el horizonte previsible es un declive de los paises ricos debido a la deuda, que sera visto como una hipercrisis por ellos por el descenso de su nivel de vida. En el caso de que se produzcan picos de precios de recursos naturales, comenzando por el petroleo, por otras causas ajenas al aumento de demanda, mientras seguimos sumidos en la recesion, entonces llegaria la megacrisis.

En España hemos pasado fases dificiles y siempre hemos salido de ellas. Un precedente lejano, pero relevante, seria la crisis de 1898, cuando la sociedad y el mundo de la cultura tuvieron que asimilar la perdida de las ultimas colonias y una situacion de debilidad internacional. Recientemente, en Francia han acuñado el termino “declinista”, que designa a aquellos autores que subrayan el declive frances. Tambien en Reino Unido se ha hablado últimamente de “declinismo”, como el nuevo momento en que se pierde el esplendor del pasado, debido en gran medida a la pujanza de los emergentes. En España no hay todavia esa sensacion de desanimo o de fase de declive, afortunadamente. Estamos llevando nuestra condicion de pais periferico con bastante entereza y determinacion. Reconocemos los errores de autovias sin vehiculos, aeropuertos sin aviones, o polideportivos sin deportistas, pero tampoco pensamos que el sistema juridico, politico o social este en peligro. Todo esto refleja la solidez de nuestro sistema y la confianza en el Gobierno –aunque, sin duda, existen riesgos sociales en todo el mundo rico en declive.

Ahora bien, si el analisis de medio y largo plazo apuntado aqui es correcto, el Gobierno deberia mostrar mas ambicion en sus planteamientos. Se avanza poco decidiendo en pequeñas dosis sucesivas medidas y reformas que conducen al mismo lugar. Mas bien, si estamos ante una situacion de emergencia historica, deberia apelarse al corazon de los españoles para poder hacer frente a la situacion con valentia. La Union Europea puede ofrecer remedios tecnicos para evitar problemas financieros, e incluso podemos reformar las instituciones de la UE hacia el futuro. Estados Unidos puede manifestar su apoyo para estabilizar la tormenta y asegurar el funcionamiento de las relaciones transatlanticas y de la economia mundial. Pero, ademas, España deberia hacer un auto-analisis mas sincero, y comprender mejor su situacion. La historia global no se detiene sino que se acelera, y deberiamos entender mejor nuestra posicion en el mundo actual y futuro. Una vez mas, el papel de la prospectiva es crucial, y deberia practicarse con mayor naturalidad.

domingo, 17 de junio de 2012

La deuda pone en jaque a Europa y a España

¿Quién lo hubiese dicho hace unos años? Del Tratado de Lisboa, que comenzo su andadura a principios de 2010, hemos pasado a los momentos mas dificiles para la UE. Unos paises señalan a otros como culpables, y existen serias dudas sobre el euro, uno de los logros historicos mas espectaculares de la Union. Todavia somos muchos los que creemos en el proyecto europeo, y esperamos que esta etapa se vea superada. Pero las perspectivas son muy inciertas e incluyen, por primera vez, escenarios catastroficos.

Las voces de alarma se multiplican. Ana Palacio pide mas solidaridad entre europeos. El ministro de Economia britanico, George Osborne, se atreve a dar lecciones y propone la salida de Grecia del euro. Jean-Claude Trichet reclama una mayor union economica y politica para consolidar la moneda unica. El nuevo frente europeo iniciado por Hollande junto con los lideres mundiales reunidos en el G-20 presionan a Merkel para que suavice la austeridad y se refuercen los planes de estimulo. Y no obstante, la situacion sigue siendo peligrosa.

La causa principal de la enfermedad es la deuda. Ya dijo Emmanuel Kant en su opúsculo La Paz perpetua de 1795 que las deudas que los estados contraen con otros son un factor de inestabilidad y, a la postre, de guerra. Seguro que Kant esta removiendose en su tumba al saber las enormes cifras de deuda actuales (según datos de estudios economicos citados en otra entrada de este blog). Ademas, la deuda afecta a los paises ricos, y no a los emergentes, hasta el punto de que la deuda es el epicentro del actual terremoto en Europa, del que todavia no conocemos ni la magnitud ni las consecuencias.

El problema de la deuda pone nervioso a todo el mundo, y lleva a limites insoportables la financiacion de algunos paises, como España, que tienen que pagar intereses demasiado elevados. En este contexto, las declaraciones de la Canciller Merkel no ayudan. En una intervencion ante el Bundestag el 14 de junio, Merkel dijo que España habia seguido politicas irresponsables durante una decada. Es posible. Pero esto significa que Alemania y los demas socios europeos actuaron del mismo modo, por lo que puede aplicarseles el mismo epiteto. Alemania gano mucho dinero con las politicas economicas de España, porque disfruto de un superavit comercial enorme con respecto a España, y los bancos alemanes prestaron ingentes sumas a los bancos españoles año tras año. Entonces, Alemania, en lugar de advertir excesos o señalar problemas, participo directamente de la fiesta, exportando a nuestro pais y contribuyendo a su boom economico y financiero.

En cualquier caso, el verdadero reto para todos es una carga de deuda disparatada. En estas circunstancias de emergencia, no tiene mucho sentido referirse a grandes planes para la union economica europea del futuro. Lo importante ahora es el presente. Algunos economistas de prestigio proponen diversos planes, y confiesan que son desesperados. Otros, como Carmen Reinhardt, apuntan a una necesaria quita de deuda privada en Europa, lo que a veces incluye el “cierre” de bancos. Se habla mucho tambien de los eurobonos y otras medidas para mutualizar la deuda. En realidad, el remedio mas eficaz e inmediato es el llamado “manguerazo”, es decir, nuevas inyecciones de liquidez del BCE, sin miedo a la inflación, para poner aceite en las ruedas y permitir arreglar lentamente el sistema mientras sigue funcionando. Esto parece mucho mejor que reparalo después de que se pare en seco, porque ese frenazo puede suponer daños políticos irreparables para algunos paises o para la UE.

Un comentario final sobre España. Aunque es injusto el trato singular que nos dan los mercados, hay que reconocer que la situacion es grave. El reciente informe del FMI que pide subir el IVA y rebajar fuertemente el sueldo de los funcionarios no es un documento de broma. En estas circunstancias, la posicion enrocada de algunos banqueros y de algunos politicos en las comunidades autonomas resulta anacronica. El gobierno deberia actuar de manera mas decidida, con mano de hierro, y con todos los atributos que le da la Constitución, sobre todo con una mayoria parlamentaria como la que disfruta. A una velocidad pasmosa hemos pasado de hablar del estado del bienestar a la sostenibilidad de la financiacion de un pais como España, y esto requiere medidas de urgencia.

Nuestro gobierno esta obligado a mirar el futuro con valentia, y a adoptar medidas audaces. Igualmente debe preocuparse menos del “que diran” exterior, e intentar transmitir confianza a los españoles en estos tiempos dificiles. Quizas incluso habria que hacer una llamada al corazon de los ciudadanos, en lugar de esperar que los futbolistas de La Roja ganen la Eurocopa. En terminos historicos, España debe comenzar a pensar de manera mas realista y menos idealista sobre su posicion en el mundo. Sobre todo, hay que pensar con lucidez. España debe hacer un analisis mas abierto de la evolucion de los problemas globales, porque las certezas del pasado ya no sirven sino que necesitamos, mas bien, mapas para afrontar el futuro.

sábado, 26 de mayo de 2012

Las deudas nos ahogan en Europa

¿Por que la economia no se recupera y lo estamos pasando tan mal? Una respuesta corta es que todo es culpa de las enormes deudas que arrastramos – deudas que logicamente estamos obligados a devolver. España tiene una deuda publica razonable, pero su deuda privada es tan descomunal (mas de un 250 % de nuestro PIB) que estamos condenados a devolverla poco a poco, sin poder hacer mucho mas. Al no haber crecimiento, al soportar un paro muy alto, y al no tener ventajas comparativas con otras economias (aunque la exportacion ha crecido), nuestra unica salvacion es obtener mas liquidez del BCE. Al final, esta liquidez, que Draghi quiere facilitar, depende de Alemania, por lo que estamos en manos de la nueva gran/pequeña potencia europea.

Una explicacion mas larga y documentada de nuestras cuitas se encuentra en sesudos estudios economicos, que no obstante vienen a decir lo mismo. Mi buen amigo J.L. me ha enviado el Outlook de PIMCO (mayo 2012), que es el primer gestor de fondos del mundo, y que controla aproximadamente un billon setecientos mil millones (1.700.000.000.000) de dolares. Este informe, titulado Policy confusions & inflection points, dibuja un panorama dificil para los proximos 3 a 5 años. Los paises ricos sufren una pesada losa de deuda, desempleo y falta de crecimiento, con los conflictos sociales que esto engendra, pues deben aplicar ‘policies that hurt but don’t work’. Los paises emergentes van a seguir sosteniendo el crecimiento mundial, pero PIMCO ve grandes riesgos en estos actores, por lo que califica el conjunto de la situacion como ‘unusually uncertain’. Ahora bien, la buena noticia es que estos gurus, que son market makers por la simple fuerza de su volumen de inversion, preven una etapa de turbulencias en Europa que puede llevar a una union politica mas pequeña y coherente, donde estarian Alemania, Francia, Italia …. ¡y tambien España! Por tanto, aquella vieja idea de una Petite Europe, que algunos ya anunciamos como posibilidad (vease Building the future, p. 107), puede abrirse paso, y nosotros estariamos dentro.

El mar de deudas que nos ahoga conlleva una paralizacion de la economia. Harian falta nuevas ideas para superar este trance, y una mayor auto-confianza. El Gobierno de Rajoy deberia trabajar este aspecto psicologico interno, ya que los ministros estan mas preocupados por el ‘que diran’ del exterior que por transmitir tranquilidad y generar una nueva atmosfera en el interior. Esto es lo que acaba de hacer Cesar Alierta en el Consejo Empresarial de la Competitividad, y una linea similar deberian seguir los responsables politicos, con ideas originales y mas optimistas.

La crisis de deuda que soportamos deberia tambien servir para aprender ciertas lecciones. Es obvio que todos hemos tenido parte de culpa en una etapa alocada de expansion economica, que era irreal y que nos ha llevado adonde estamos. Pero el negocio bancario es mas culpable que los demas. Esta no es una apreciacion de derechas o de izquierdas, es simplemente una constatacion que se ha hecho tambien en otros paises, como Estados Unidos. Igualmente, una gran parte de culpa la tuvieron los gobiernos de Zapatero, de 2004 a 2008 alimentando la burbuja con medidas legislativas y asociandose a la espiral demencial del credito barato que lideraban los bancos, y de 2008 a 2011 negando la crisis, luego ignorando su gravedad, y no tomando medidas a tiempo que hubieran cortado por lo sano la enfermedad.

Una ultima nota: la crisis de deuda aqueja a todos los paises avanzados. Luego quienes estan ahogandose piden en realidad ayuda a otros naufragos que se mantienen a flote. Esto lo dice bien claro el informe de PIMCO mencionado, pero tambien un importante estudio del Banco Internacional de Pagos fechado en septiembre 2011, titulado Los efectos reales de la deuda, ya citado en una entrada anterior sobre la deuda. Entre 2000 y 2010, todos los paises ricos aumentaron terriblemente su carga de deuda (salvo los que no podian mas como Japon, y otros que se refrenaron como Alemania), por lo que nadie puede tirar la primera piedra. Cuando los que parecen mas ortodoxos en la UE (Alemania y Holanda) se rasgan las vestiduras, en realidad estan escondiendo sus propias verguenzas, porque ellos tambien estan ahogandose en el mismo mar de deudas. Es por este motivo que Alemania al final cambiara de actitud sobre la austeridad, como se ha predicho en este blog, y en esta linea Merkel esta preparando algunas medidas de estimulo selectivo. Tomada del ultimo informe citado (p. 7), la siguiente lista refleja el incremento entre 2000 y 2010 de la suma de la deuda publica y privada por paises, cifrado en porcentaje del PIB:

Japon de 410 a 456
Portugal 251 a 366 (la deuda de Portugal pesa mucho sobre nuestra economia debido a los vinculos que hemos establecido)
España 258 a 355 (¡en diez años nuestra deuda privada crecio casi un 100 % del PIB!)
Suecia 320 a 340
Holanda 294 a 327
Reino Unido de 223 a 322
Francia 243 a 321
Italia 252 a 310 (estos tres ultimos tienen cifras de deuda publica demasiado elevadas que consumen el presupuesto con los intereses)
Estados Unidos de 198 a 268 (Estados Unidos aligera su deuda imprimiendo dolares sin miedo a la inflacion)
Alemania 226 a 241 (aunque esta relativamente mejor tampoco disfruta de una situacion boyante con respecto a la deuda)
Grecia 195 a 262.

Tenemos crisis para rato y, ademas de pedir ayuda al BCE, hay que pensar seriamente como transformar la UE. La idea de una pequeña Europa no sirve para resolver los problemas de hoy sino para establecer una union monetaria con mejores bases para el futuro. España necesita leer bien las nuevas tendencias europeas tras la eleccion de Hollande, reflexionar mas sobre soluciones originales, y estar preparada para nuevas realidades lejos de las seguridades del pasado. Demasiadas veces hemos pecado de europeismo simplista y de pensamiento conformista.

sábado, 12 de mayo de 2012

No mas deuda, por favor

La victoria de Francois Hollande en Francia se ha fundamentado en el deseo de los franceses de volver a crecer y vivir mejor. Esto parece obvio en democracia, pero la formula ya no funciona en el delicado momento que atravesamos. El candidato Hollande prometio crear mas puestos de funcionarios y estimulos para la economia, sin explicar muy bien de donde sacaria los fondos necesarios, rechazando al mismo tiempo el pacto de estabilidad presupuestaria que exige Merkel. Los gobiernos solo pueden obtener ingresos a traves de los impuestos y de buscar credito en los mercados financieros. Como Francia no crece y no puede recaudar mas, esperemos que Hollande no caiga en el error de incurrir en mas deuda, puesto que la francesa se aproxima peligrosamente al 90 % del PIB mientras que los alemanes han sabido mantener la suya justo por encima del 80 %. Cuando Hollande caiga en la cuenta de que no dispone de dinero para hacer lo prometido, ni puede conseguirlo, entonces tendra que contentarse con unas politicas muy similares a las de Sarkozy y el resto de los europeos. Esto quiere decir que, muy probablemente, Hollande hara justo lo contrario de lo que prometio.

Para este blog la victoria de Hollande ha sido una sorpresa, ya que a comienzos de año predije un triunfo de Sarkozy en las presidenciales. Estos avatares de la prospectiva son una cura de humildad para los que intentamos avanzar en este azaroso campo. Pero, ademas, el resultado conduce a una reflexion mas amplia sobre politica europea: los ciudadanos se resisten a aceptar el descenso del nivel de vida, pero tal declive viene obligado por la enorme carga de la deuda que sufrimos los paises avanzados.

La unica medicina que puede paliar la enfermedad de la deuda es la concesion de liquidez por parte del Banco Central Europeo, que Mario Draghi ya ha improvisado en dos ocasiones. No se trata de generar mas deuda sino de “devaluar” el euro introduciendo mas papel en el sistema, con el unico riesgo de un aumento de la inflacion (formula que ha utilizado Estados Unidos con resultados eficaces por el momento). Al comienzo, los alemanes rechazaron esta “extralimitacion” del BCE, pero el Ministro aleman de Economia Wolfgang Schäuble acaba de decir que seria aceptable una inflacion del tres por ciento en lugar del dos, lo que, en roman paladino, quiere decir que podemos esperar mas barra libre de liquidez. Los otros cuidados paliativos consisten en identificar algunos proyectos europeos para lanzar estimulos selectivos, lo que esta en la agenda de la proxima cumbre de la UE, y plantear la salida de Grecia, con una deuda publica por encima del 160 % de su PIB, del euro. La gestion del declive siempre es complicada y en Europa esta claro que Alemania se encuentra al volante (y activando los frenos) en esa carretera de descenso.

La leccion que hemos aprendido demasiado tarde es que los paises ricos han caido en su propia trampa a lo largo de los ultimos veinte o treinta años. Frente a una economia en alza, tanto los gobiernos como las familias como las empresas entramos en una espiral de credito barato que ahora hay que devolver. Curiosamente, las cuentas publicas en España estaban bien saneadas sobre todo tras la segunda legislatura de Aznar, pero los españoles, familias y empresas, nos metimos en demasiados creditos, espoleados por medidas legislativas y el apetito de riqueza de particulares y bancos.

Las cifras de la deuda son espectaculares y, a no ser que ocurra algun hecho imprevisto, van a seguir proyectandose durante años. Por lo que se refiere a la Deuda publica en porcentaje del PIB (donde España no sale mal parada) esta lista del CIA World Factbook da idea de lo mal que andamos, y las estimaciones de la Comision Europea que acaban de aparecer indica lo mal que seguiremos estando.

Japon, 208
Grecia, 165
Islandia, 130
Italia, 120
Irlanda, 107
Portugal, 105
Belgica, 98
Francia, 85
Reino Unido, 85
Alemania, 81
Estados Unidos, 70
España, 68
Holanda, 65

En cambio, si se tiene en cuenta tambien la deuda privada, España tiene serios problemas, ya que la deuda de los hogares y las empresas suma ¡¡¡mas de un doscientos cincuenta por cien de nuestro PIB!!! La siguiente lista representa la Suma de la Deuda publica y privada en porcentaje del PIB, esta tomada de un interesante estudio del Banco Internacional de Pagos. Ese informe responde a la pregunta ¿por que la deuda privada crecio tanto en los ultimos 30 años? con una idea clave: la confianza de que el mundo iba a ir siempre a mejor. Ni que decir tiene que estos niveles de deuda privada introducen fuertes presiones en las sociedades y en los sistemas juridicos.

Japon, 456
Portugal, 366
Belgica, 356
España, 355
Holanda, 327
Reino Unido, 322
Francia, 321
Italia, 310
Estados Unidos, 268
Alemania, 241

El grafico que abre este comentario muestra la evolucion historica de la suma de las deudas publica y privada, donde se aprecia el fuerte ascenso de la deuda privada en España sobre todo desde 2002, imagen que esta tomada del Blog Salmon. Habria que completarlo con un nuevo proverbio: bienaventurados aquellos que no tengan hipotecas. ¿Alguien quiere mas deuda?